En este post se pone en valor el programa de trabajo “El cuerpo entra en la clase” porque los testimonios de profesoras de Primaria describen cómo ha sido su incorporación con su alumnado y ponen de manifiesto sus beneficios.

El programa de trabajo “El cuerpo entra en la clase” está tomando protagonismo en las aulas a través de docentes que lo han conocido, lo han vivenciado y han creído en él. En esta ocasión nos comparten su experiencia al ponerlo en marcha. Hablan de la capacidad que poseen estas propuestas de sorprender al alumnado, de proporcionar alegría, emoción y dinamismo a las clases. Y lo más importante, han comprobado y así nos lo hacen saber, los grandes beneficios que encuentran, porque los niños y niñas claramente reactivan sus procesos de atención y desarrollan sus aprendizajes con más eficiencia y en mejores condiciones.

“El cuerpo entra en la clase” empieza a tener recorrido en el ámbito de la docencia porque el profesorado que ha trabajado con Renovacentia sobre ello empieza a ser partícipe de este recurso, y lo lleva a sus aulas, verificando sus beneficios.

Podemos ver en este caso como profesoras concretas exponen a través de su testimonio la evolución que han vivido desde la primera práctica que hicieron de este programa, y cómo ha ido evolucionando en sentido positivo, respecto a la reacción de niños y niñas. En toda esta descripción que exponen del proceso de incorporación y afianzamiento del programa de trabajo, queda de manifiesto la evolución positiva que han evidenciado y la satisfacción que actualmente reconocen que aporta. Estas profesoras utilizan este tipo de propuestas a diario, y los alumnos se lo piden porque disfrutan con ellas. Estas circunstancias ponen de manifiesto el impacto que posee en las aulas.

Recordemos como pautas de implementación para que funcione con éxito las siguientes:

  • Incorporar los incisos motrices cuando se detecte que el alumnado está cansado y necesita un descanso activo, lúdico y que despierte sus emociones
  • Hacerlo como rupturas del trabajo de aula de una duración de 3-4 minutos
  • Dar pautas muy claras conocidas por el alumnado y pautas muy estructuradas, claras y breves
  • Disponer de un banco extenso de propuestas para evitar repetir y poder beneficiarse de lo que supone la variedad y la sorpresa
  • Liderar este tipo de propuestas con una actitud de animador, con entusiasmo y vigor

Animamos al profesorado a familiarizarse con “El cuerpo entra en la clase” para implementarlo en sus aulas y disfrutar de sus beneficios, mejorando la atención de su alumnado e incorporando alegría, dinamismo y movimiento en las aulas.

Accede directamente a ver el testimonio de esta maestra de infantil que lo ha incorporado en su aula y se siente muy satisfecha

 

También puedes acceder al testimonio de Laura y Toñi profesoras de primaria del Colegio Añoreta: