En este post se dan orientaciones sobre cómo ayudar al alumnado a controlar el tiempo a la hora de acometer su trabajo. Se parte de la premisa de que la gestión del propio tiempo es importante y tiene una clara incidencia en la planificación y en la competencia de aprender a aprender. El profesorado debe manejar una progresión que aquí se aporta, sobre cómo enseñar al alumnado a desarrollar esta habilidad.

¿Saben tus alumnos/as gestionar el tiempo que les asignas para trabajar? ¿Adecúan el nivel de profundización de la actividad al tiempo del que disponen? ¿Son eficientes al utilizarlo? ¿Invierten demasiado tiempo en trabajos sencillos? ¿Se estresan cuando comienzas a proyectarles un cronómetro digital? ¿Has llevado una progresión en el uso que puede hacerse del tiempo a la hora de trabajar?

Todas estas cuestiones pueden tener difícil solución o quizá una respuesta no muy adecuada si analizamos la realidad de nuestra clase.

La gestión del tiempo es muy importante como acción vinculada a la planificación, a la competencia de aprender a aprender. Pero esto hay que aprenderlo, no es suficiente con proponerlo.

Para la realización de trabajos individuales, para poner en práctica el Aprendizaje Cooperativo, para rentabilizar el  esfuerzo por muchos motivos, aprender a manejar el tiempo de forma óptima requiere un aprendizaje. Es muy conveniente marcar una progresión.

Desde que el niño/a es pequeño/a y está en Educación Infantil ya se puede empezar a pautar el tiempo de trabajo con relojes de arena, que ofrecen una información muy visual del paso del tiempo, o con la asociación de una duración concreta para ellos (una canción, por ejemplo) pasando por cronómetros digitales de grandes dimensiones  proyectados en la clase, hasta llegar a un control autónomo por parte del alumno/a con su propio reloj. Se pone en marcha todo un extenso recorrido de posibilidades que pueden ir creciendo en complejidad respecto a cómo manejar el tiempo y ser eficiente en su uso.

La progresión con relación a cómo ir proponiendo el control del tiempo sobre su trabajo al alumnado, podría ser el siguiente:

1.- Se pondrá el cronómetro avanzando hacia delante, ante una actividad breve y concreta, a ser posible individual para empezar, y se les preguntará cuánto tiempo han tardado en hacerla, por lo que apuntarán el dato; de esta forma podrán tomar conciencia de ello.

2.- Seguiremos utilizando el cronómetro avanzando hacia delante; se les propondrá actividades de mayor duración y se les preguntará antes de que las inicien, cuánto tiempo creen que necesitarán para hacerlo; se negociará con ellos y se les propondrá un tiempo concreto; lo harán intentando ajustarse y controlarán el resultado.

3.- A priori se les especificará un tiempo para la realización de la actividad, pero se rectificará si consideramos que hemos calculado mal, a la luz de cómo se ha comportado la mayoría de los alumnos/as. Ellos se acostumbrarán a trabajar controlando el tiempo de manera individual y posteriormente podrán trasladar este hábito al trabajo cooperativo.

4.- Cuando se incorpora el aprendizaje cooperativo, habrá un componente del grupo, que dependiendo del rol que asuma, se encargará de dinamizar el ritmo de trabajo de los compañeros y compañeras, en función del tiempo otorgado a la actividad. A lo largo de todas estas fases se habrá utilizado el cronometro avanzando hacia delante, y evitando un ruido incómodo al llegar a su fin, porque podría estresarles.

5.- Cuando ya poseen más experiencia en el manejo del tiempo al trabajar, se les podría poner el cronómetro en cuenta atrás y/o con sonido al llegar al final.

Es importante reflexionar sobre esto, cómo deben adecuar el nivel de profundización del trabajo solicitado al tiempo que se les ha dado para hacerlo, con el fin de que vayan sacando sus propias conclusiones y reconduciendo su actuación para mejorarla.

Toda progresión garantiza un aprendizaje, en este caso un manejo adecuado de lo que es el tiempo a la hora de trabajar, una habilidad muy adecuada que optimizará el rendimiento del alumnado. No pensemos que sólo por ponerles un cronómetro visible, van a ser capaces de utilizar bien el tiempo. Ayudémosles a acometer este aprendizaje.


(*) Algunas de las ideas sobre cómo secuenciar el uso del tiempo proceden del profesor Antonio Trella López, del colegio Añoreta-Novaschool de Málaga