En este post se estructura el trabajo que hay que conseguir del alumnado, con relación a las conductas que deben fomentarse al desarrollar el Aprendizaje Cooperativo. Tenerlas identificadas para cada curso contribuye además a plantear una evaluación centrada en aspectos concretos que habrá que observar en el día a día, haciendo que ésta sea coherente con el proceso de aprendizaje que despliega el Aprendizaje Cooperativo.

Cuando se incorpora el Aprendizaje cooperativo en las aulas, es importante fomentar en el alumnado una serie de actitudes y conductas, que facilitarán la implementación de esta manera de trabajar.

Ya se sabe que previamente al uso de estructuras y estrategias cooperativas propiamente dichas, es necesario generar un clima afectivo de respeto, empatía e interacción social entre los componentes del grupo-clase. Esto será la base en la que se apoyará una manera de trabajar centrada en la cooperación.

Por otra parte, la dinámica organizativa del aula también debe incorporar una serie de prácticas, rutinas y gestiones que supondrán el soporte que el aprendizaje cooperativo necesita para poderse desarrollar cómodamente la metodología.

En torno a estos dos importantes ejes de trabajo, sobre los que cimentar las nuevas formas de plantear los procesos de enseñanza-aprendizaje mediante Aprendizaje Cooperativo se pueden identificar ejes conductuales sobre los que es importante trabajar con el alumnado, fomentando la presencia de las actitudes que se esperan de ellos, así como las conductas y comportamientos necesarios.

Además, es importante que se incida sobre ellas de manera secuenciada a lo largo de los diferentes niveles, desde los primeros años de la escolarización, hasta el final de la primaria. Dicha secuencia debe estar basada, por una parte, en la complejidad que cada conducta encierra, y por otra, en lo necesaria que cada una es, para poder llevar a cabo el Aprendizaje Cooperativo con garantías de éxito.

De igual manera, tener identificadas estas conductas sirve para poder focalizarlas como objetivos a alcanzar, con idea de que formen parte de la evaluación del proceso.

Nos estamos refiriendo a las siguientes:

En estas tablas se ofrece una secuencia de los objetivos que deben focalizar la dinámica de intervención del alumnado, y dar sentido a la evaluación de lo que se espera en cada momento, en relación a sus formas de actuación al implementar el Aprendizaje Cooperativo.